El Toro y la isla misteriosa de la Mar Chiquita
Un antiquísimo halo de misticismo envuelve al toro desde su Eurasia nativa (antiguas sociedades que lo han sacralizado) hasta la América en donde abundan las tradiciones orales sobre un Toro Negro comúnmente representado con astas de oro.
Con la colonización, la versión sobrenatural de este animal vino a reemplazar y/o complementar el accionar de seres mitológicos locales, como es el caso de las serpientes gigantes de algunas lagunas y manantiales andinos. Frecuentemente el Toro aparece como un agente de la deidad principal que custodia sus zonas sagradas (la cúspide del cerro, el ojo de agua, etc) asociadas a veces con tesoros inalcanzables. Por otro lado, la cristianización lo resignificó como "obra del diablo" Córdoba no es la excepción y siguen muy vigentes las historias sobre este Toro, especialmente en el área de las Sierras Grandes. Un caso singular es el del bravo Toro que habita en una misteriosa isla al centro de la Mar Chiquita o Mar de Ansenuza. Un testimonio recogido en Río Ceballos, da cuenta de que antiguamente el Toro se desmadraba, asolando los llanos hasta el pié de las sierras chicas. En el video, la querida y recordada María Escalada de La Rinconada (pueblo próximo a la Mar Chiquita) nos comparte su recuerdo. Artículos relacionados: Madre del Agua y Salamanca Piedra Pintada
-Aporte realizado en las redes sociales el día 01/04/2020 por Adrian Torres: "Mi abuela paterna solía contar que una vez en la laguna Ministalo -Rio Ceballos - apareció un toro con astas de marfil y se llevó toda la hacienda a la laguna de mar chiquita"